Por qué existe
La mayoría de los gestores de gastos asumen una cosa: que vivís en una moneda. En Latinoamérica eso es raro. Cobrás en dólares, gastás en moneda local, ahorrás en cripto, comprás un electrodoméstico en doce cuotas con interés. Los números empiezan a vivir en cabeza, en planillas, en notitas — nunca juntos.
Monarka es el intento de poner todo eso en un solo lugar, sin convertir la app en un panel de control de banco corporativo. Multi-moneda real (con tipo de cambio que vos guardás), tarjetas con ciclos y cuotas que tienen sentido, préstamos con su tabla de amortización completa, reglas recurrentes que se materializan solas. Pero por debajo de todo eso, la regla es la misma: que no haga ruido cuando no hace falta.
Cómo lo construimos
Monarka usa contabilidad de doble entrada por debajo, igual que herramientas como Actual Budget o Beancount, pero envuelta en una interfaz que no exige que sepas qué es un débito o un crédito. Cada transferencia genera dos asientos. Cada cuota de tarjeta vive como una vista del cargo principal, sin duplicar plata. Cada cuota de préstamo se materializa contra una tabla de amortización calculada al momento del desembolso.
No usamos APIs bancarias para sincronizar cuentas — eso te da control total sobre qué entra y qué no. Sí podés exportar todo cuando quieras.
De dónde venimos
Monarka lo construye un equipo chico desde Paraguay. Venimos del mundo del software, hicimos sistemas para fintech, retail y educación, y nos cansamos de ver herramientas pensadas en otra moneda y otra realidad copiadas tal cual al sur del mapa. Esto es lo que nos hubiera gustado tener.
A dónde vamos
Por ahora estamos en beta abierta y gratis. Estamos puliendo el producto con los usuarios que ya lo usan a diario; cada decisión sobre qué construir sale de esas conversaciones. Cuando llegue el momento de monetizar, vamos a hacerlo de forma transparente y dejando siempre la opción de exportar todo.
Si querés enterarte de lo que viene, escribinos por la página de contacto.